Para una familia, la decisión más adecuada parece comprar una casa, y para los jóvenes solteros lo más adecuado es iniciar con el alquiler de una vivienda. Sin embargo, existen familias que viven de alquiler y solteros que ya compraron su vivienda. La razón de ello se centra en las necesidades y la estabilidad que ambos elementos puedan aportar la vida de las personas.

Conociendo las ventajas y desventajas de cada opción hará más fácil tomar la decisión de ¿alquilar o comprar?, y conocer por qué es importante siempre tener como meta final el adquirir tu propia vivienda.

Ventajas de ALQUILAR una vivienda

  • Para alquilar una casa no se requiere de cuota inicial. Para comenzar el alquiler solo se requiere el importe de la fianza, que suele ser equivalente a una mensualidad, aunque algunos inquilinos pueden solicitar que sea un poco mayor. 
  • Los requisitos son pocos. Esto hace que sea ideal para aquellos jóvenes que comienzan su independencia financiera fuera de la casa de sus padres.
  • Los costes para comenzar a habitar la vivienda y los gastos básicos son bajos y podrás ahorrar dinero. Muchos de los pisos en alquiler ya incluyen muebles y electrodomésticos básicos. Además, las ventajas fiscales son mayores, por lo que podrás ahorrar dinero.
  • Puedes moverte rápidamente a un área mejor. Esto te permite ir conociendo los mejores vecindarios para vivir, y las diferentes ventajas o desventajas que puedas detectar en el mismo. En el futuro, esta información te permitirá decidir dónde comprar tu vivienda propia.
  • Despreocúpate de las reparaciones. Una casa siempre requiere de mantenimiento y reparaciones. En el caso de los alquileres, son responsabilidad del dueño del inmueble y solo debes notificarle (aunque por lo general pueden tardar en atenderte).
  • No tendrás las preocupaciones de las deudas e hipotecas bancarias. Alquilar es de bajo riesgo, así que no vivirás con la presión de pagar una importante suma mes a mes.


Desventajas de ALQUILAR una vivienda

  • Nada es para siempre. Debes hacerte a la idea de que nada es para siempre, que quizás el dueño decida vender, o el inmueble sea heredado por personas que ya no desean alquilarlo, y por más que te guste tu piso, los vecinos y la vista de la ciudad, tendrás que abandonarlo en algún momento. Pasados los años, nada será tuyo. Puedes haber tenido la suerte de vivir en un alquiler 10 ó 20 años, pero al final el inmueble no es tuyo, a pesar de haber pagado mucho dinero durante muchos años.
  • Las crisis inmobiliarias te pueden afectar indirectamente. Puede que las crisis inmobiliarias y económicas no te afecten directamente pero sí al dueño de la vivienda, que puede requerir hipotecarla o venderla.
  • La mensualidad sube si lo hace el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Antes del 2013 la mensualidad subía año tras año, ahora lo hace si el IPC aumenta.
  • Hay que lidiar con el propietario. Ante cualquier problema o situación con la vivienda hay que estarse comunicando y solicitando permiso o reparaciones al propietario de la misma.
  • No puedes modificar la vivienda. Si deseas echar abajo una pared para hacer la cocina más grande no podrás hacerlo ya que no es tu vivienda, y algunos propietarios no permitirán ni cambios más ligeros como pintar una pared.
  • Te será más difícil pagar alquiler a medida que envejeces. La jubilación es una época en la que se depende en gran medida de los bienes en los que se ha invertido (propiedades, negocios, etc.), y sumado a  ello según estudios se recibe un 26% menos de ingreso cuando se llega a la jubilación. Ésto hace que sea más difícil cubrir los gastos generales para vivir.

Ventajas de COMPRAR una vivienda

  • La tranquilidad de tener algo propio. Con el paso del tiempo es un lugar con el que siempre se puede contar, la sensación de seguridad que brinda un techo propio, un lugar idóneo donde vivir en familia.
  • No estarás pagando mensualidad toda tu vida. A contrario del alquiler, cada pago que haces te acerca a un gran beneficio, tu casa propia. En algún momento ya no pagarás mensualidad y tendrás un buen espacio financiero para dedicar a otros proyectos.
  • Las hipotecas son un fuerte plan de ahorro. Esto te exige y ayuda a ahorrar sobre todo si no tienes muy buenos hábitos para ello.
  • Te hace más llevadera la jubilación. El tiempo nunca se detiene y no seremos jóvenes siempre, por lo que es importante invertir en la vivienda en la que pasaremos nuestra jubilación con mayor tranquilidad. 
  • Modifica tu casa como quieras. Tendrás la libertad de hacer las modificaciones y mejoras que desees, incluso ampliarla y aumentar así su valor monetario.
  • Poder de negocios e inversiones. Tener vivienda propia te permite acceder fácilmente a otros créditos para invertir en un negocio propio o de terceros, ya que los bancos prefieren dar este tipo de créditos a personas que posean vivienda propia.
  • Las viviendas crecen en valor. La teoría dice que los precios de las viviendas crecen a largo plazo, y si en algún momento decides mudarte puedes vender a buen precio.


Desventajas de COMPRAR una vivienda

  • No puedes mudarte con mucha rapidez. Si cambias de trabajo o te quieres mudar a otra parte, suele ser un proceso más engorroso que el alquiler, ya que debes vender primero tu vivienda antes de pasar nuevamente por el proceso de compra de otra.
  • Requiere de ahorros previos. Para comprar una vivienda debes al menos disponer del 30% del valor de la vivienda, lo cual incluye los impuestos, gastos iniciales y parte del pago que no cubre el 80% máximo que te da la hipoteca.
  • La mensualidad puede cambiar. Las tasas de interés puede experimentar importantes cambios y aumentar el valor del pago mensual.
  • Debes cumplir con gastos habituales. Como propietario debes hacer frente al pago de impuestos, tributos municipales y seguros que la mantengan a salvo de contingencias.
  • Requiere de constante mantenimiento. Las casas siempre requieren algún tipo de reparación o mantenimiento que alargue su integridad y esto debes preverlo en tu presupuesto anual o trimestral.


En conclusión…

Elegir entre comprar o alquilar depende de tu situación financiera, de tus hábitos de ahorro y de si encontraste un lugar idóneo para vivir al menos 10 años. Si deseas comprar, muchos bancos hoy en día ofrecen créditos hipotecarios con buenas tasas hasta 20 años para pagar. Pero si crees que aún no estás preparado financieramente para ello, puedes alquilar recordando que esto “no dura para siempre” y que tu meta debe ser la de ahorrar para comprar una vivienda propia: un lugar donde vivir con tranquilidad incluso cuando llegue la jubilación.