Originario de Noruega, Dinamarca y Suecia, el estilo escandinavo o nórdico es un clásico de la decoración de interiores y se caracteriza por la búsqueda de la belleza en la luz.

Es un estilo decorativo dominado por una gama de colores en blancos puros y pasteles que se extiende no sólo a paredes y suelos sino también a muebles y cuadros. Sin duda, es un estilo ganador sin importar la época del año en la que te encuentres. Vamos a ver cómo conseguirlo siguiendo 5 reglas:

Regla 1: Minimalista

El estilo escandinavo es minimalista, ya que la luz debe ser apreciada en lugares ocupados por pocos elementos, y existe una noción racional del espacio que busca sacar provecho a cada rincón de una habitación.

Los muebles son sencillos y no ocupan mucho espacio, pero sí logran cubrir cada escenario de la habitación. Sabrás que has logrado un espacio minimalista al notar que no se proyectan muchas sombras de un mueble sobre otro.

Regla 2: Colores de luz

La gama de colores apunta a tonos grises y de baja saturación como los tonos pasteles, pero principalmente el color blanco, debido a que a este color rebota mejor la luz y la proyecta a otros rincones, reduciendo las sombras.

Esto no quiere decir que no se puedan aplicar otros colores, los estilos nórdicos modernos apuntan a una pieza central de la habitación en colores más vivos e inclusive metálicos como el cobre y el bronce. Estos colores vivos pueden ir en cojines, lámparas, mantas, alfombras y sobre todo en los cuadros.

Regla 3: Naturaleza domable

La naturaleza es su medio decorativo. Los muebles son de madera en tonos claros y cojines con tejidos naturales como el algodón y el lino. Suele ser clave de estilo la combinación entre la madera con otro material no natural, como el plástico o el metal, pero siempre en colores claros.

Regla 4: Delimitado por su geometría

Las líneas rectas son esenciales en el estilo nórdico o escandinavo, ya que se encuentra plagado por figuras geométricas y pocos ornamentos. Los muebles, lámparas, cuadros decorativos y alfombras, todos siguen patrones geométricos básicos delimitados por el color negro o gris oscuro.

Regla 5: Muebles únicos a su estilo

El origen del estilo nórdico radica en la funcionalidad de sus muebles, cuando este estilo comenzó su intención fue la de crear elementos resistentes a la acción del tiempo, que fueran útiles y simples con el empleo de materiales locales. Es por ello que la mayoría de sus muebles son de madera, con líneas suaves y superficies lisas sin ningún tipo de barniz o elemento decorativo.

Siguiendo estas líneas podremos conseguir este estilo, originario de países del norte de Europa para aprovechar la luz natural al máximo, pero tan de moda desde hace más de una década en el resto del mundo.