Cambiar a bombillas de bajo consumo, separar la basura, desconectar todo lo electrónico cuando no se use y subir un par de grados el aire acondicionado, son algunos de los hábitos más nobles que podemos tener con el planeta Tierra, pero también existen otros que pueden ayudarte a vivir de forma más sostenible.

Ahorra el agua como si fuera dinero

¿Sabías que ahorras cuatro veces más agua con una ducha en vez de darte un baño en la bañera? El baño es el lugar donde más agua se desperdicia, y es que a muchos les gusta dejar el agua correr mientras se enjabonan, se afeitan o se cepillan los dientes. Por ello, piensa en el agua como el dinero que se va y que nunca disfrutaste (lo dice tu factura), así nunca volverás a olvidar cerrar el grifo momentáneamente cuando no lo usas.

El segundo lugar donde más agua se desperdicia es en la cocina. Al lavar los platos, no dejes el grifo abierto: acumula un poco de agua en el fregadero para enjabonar y limpiar, y luego usa otra ronda de agua acumulada para retirar el jabón.

“Está comprobado: el lavavajillas ahorra hasta un 16% más de agua que lavar a mano.”

Pásate al equipo del consumo responsable

El planeta ya no aguanta el ritmo de nuestro consumo, por ello hay que comprar de manera responsable al adquirir aquello que realmente necesitamos, intentando que sean productos de calidad que tengan una vida útil muy larga. Y por supuesto, que al final de su vida útil puedan ser fácilmente reciclados. Dos materiales que tienen un ciclo de vida casi eterno y son fáciles de reciclar son el vidrio y el acero inoxidable, así que piensa en estos elementos cuando tengas que comprar artículos para tu cocina como ollas, jarras, sartenes y demás utensilios.

También compra ropa de fibras ecológicas como la seda, bambú, algodón orgánico y el lino, ya que son biodegradables y muy cuidadosas para tu piel. Si necesitas muebles, recuerda el acero inoxidable. Y si quieres madera, que sea ecológica, sin barnices y preferiblemente reciclada. 

Llena de plantas tu hogar

Tal y como nos lo enseñaron en la escuela, las plantas respiran gases tóxicos y exhalan oxígeno. Es muy  simple y a la vez mágico aportar un granito de aire limpio al planeta, sobre todo en tu propia casa. Las plantas no solo nos sanan con oxígeno y embellecen nuestros espacios, también mejoran el ánimo y nos alimentan. Plantéate iniciar un pequeño huerto en tu jardín o balcón, o adquiere plantas como las palmas de bambú y los lirios de paz, las cuales son muy buenas purificando el ambiente. 

Lee las etiquetas de todo lo que consumes

En España, todos los productos en venta deben obedecer las reglas en cuanto a las descripciones de sus productos en las etiquetas, desde todo lo que contiene y cómo te beneficia, hasta sus efectos secundarios y cómo debe ser desechado. Por eso siempre lee las etiquetas, busca los sellos de garantía ecológica y no te fíes de aquellos que dicen ser ecológicos pero no se molestan en obtener las correspondiente certificaciones.

“Desde el champú hasta los cosméticos, existen versiones ecológicas y veganas, es decir, sin ingredientes de origen animal.”

Consume alimentos y productos de kilómetro cero “0”

Los alimentos y productos de kilómetro cero son aquellos que cultivados y producidos de manera local no requirieron del consumo de combustible (o emitieron carbono) para su transporte. Por eso la premisa es “si viene de lejos tiene una gran huella de carbono”.

Es por ello que recomendamos adquirir productos y alimentos de los mercados locales o mercados artesanales, ya que sus métodos de elaboración suelen ser más ecológicos (no necesitan refrigerarse o envasarse), y por lo tanto son más económicos, más frescos, con mayor aporte de nutrientes.

 “En España se importan 25 millones de toneladas de alimentos al año, lo que produce una emisión de 4 millones de toneladas de dióxido de carbono”

Vive sin plástico y serás un superhumano.

La mayor parte del plástico generado en el planeta proviene del petróleo y es destinado a la fabricación de envases y bolsas. Aunque es casi imposible prescindir de todo el plástico, sí podemos hacerlo de algunos importantes elementos siguiendo estos simples consejos:

  • Evita a toda costa las bolsas de plástico. Lleva siempre bolsas de tela al hacer tus compras al supermercado.
  • No compres fruta o verdura envasada cuando sea posible.
  • Compra los alimentos a granel y usa envases de vidrio para guardarlos.
  • Evita comprar botellas de agua, lleva siempre un termo o cantimplora que puedas recargar en tu casa o en el trabajo.
  • Si pides una bebida, evita la pajita de plástico.
  • Usa cerillas en vez de mecheros de plástico.
  • No más cubiertos de plásticos, lleva contigo tus propios cubiertos de acero inoxidable.
  • Toma más zumos naturales y no compres zumos envasados en plástico.
  • Utiliza compresas y pañales de tela biodegradables.
  • Evita los alimentos congelados y sus químicos, prepara tu comida de manera natural.

Para más información sobre sostenibilidad te recomendamos leer nuestro post sobre 6 mitos falsos sobre el ahorro y cómo superarlos.