A la hora de planear la compra de una vivienda, es importante conocer qué gastos se generarán en este proceso. Los expertos recomiendan ahorrar entre un 13% y 15% adicional al precio de la vivienda para cubrir todos los gastos asociados a su compra. Uno de los más importantes es el pago de impuestos al que tendremos que hacer frente.

El impuesto de vivienda es un porcentaje del coste total de la vivienda que un comprador debe pagar a la Hacienda Pública. El mismo puede ser de dos tipos, dependiendo del tipo de vivienda a comprar:

Impuesto para la compra de viviendas nuevas – IVA

Se consideran viviendas nuevas o de primera entrega aquellas que se adquieren al promotor cuando la construcción o rehabilitación se ha concluido.

En este caso el pago correspondiente por el Impuesto del Valor Agregado (IVA) será del 10% para viviendas nuevas de carácter general, o del 4% cuando se traten de viviendas de promoción pública, de protección oficial o de régimen especial.

El pago del impuesto debe estar reflejado en el documento de compra, y su pago se realiza directamente al vendedor, quien posteriormente hará el ingreso del impuesto a la Hacienda Pública.

España es uno de los países más beneficiados de la Unión Europea en cuanto a los impuestos para compras de viviendas nuevas, ya que en otros países como Alemania, República Checa, Grecia, Francia y el Reino Unido, el impuesto se sitúan entre el 13% y 20%, mientras que en Suecia, Finlandia, Dinamarca, Croacia y Hungría, el impuesto varía entre el 24% y el 27%.

Para viviendas nuevas también se debe agregar al IVA, el Impuesto por Actos Jurídicos Documentados (IAJD), un tributo diferente en cada comunidad autónoma (entre el 0,5% y el 1,5%), que se genera por las gestiones de firmar en el notario e inscripción en el registro.

Impuestos para viviendas de segunda mano – ITP

Se denominan viviendas de segunda mano aquellas que se adquieren como su segundo dueño y no directamente al promotor inmobiliario, independientemente de si la misma tiene menos de dos años de antigüedad.

En el caso de que el promotor de una vivienda alquile la residencia por más de dos años, ya se considerará de segunda mano para su posterior venta, o sea, a quien sería en realidad el primer dueño.

El Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) es el impuesto a cancelar para la adquisición de viviendas de segunda mano. Es en realidad la unión de tres impuestos que varían según la zona o comunidad autónoma en la que se encentre, estos son:

– Transmisión Patrimonial Onerosa (TPO): son todas las transmisiones o trasferencias de bienes y derechos que conforman el patrimonio de una persona. Impuesto de entre 6% y un 10%.

– Impuestos por Actos Jurídicos Documentados (IAJD): un tributo que se aplica a la formalización de la operación, es decir, documentos jurídicos como la escritura y la inscripción en el Registro de la Propiedad. Impuesto de entre 0,5% y el 1,5%.

– Operaciones societarias (OS): aplicable cuando el comprador es un jurídico no societario con fines lucrativos o una sociedad mercantil, que busca incrementar su patrimonio a través de la compra del inmueble. Impuesto del 1%.

Importante conocer:

– A diferencia de lo que ocurre en las viviendas nuevas (en donde el vendedor/inmobiliaria es quien se hace responsable de las gestiones del pago de los impuestos asociados a la venta), es el comprador quien debe realizar todas las gestiones pertinentes para los diferentes pagos de impuestos.

– Después de la compra de la vivienda, el comprador dispone de 30 días para depositar el importe por impuestos en una entidad bancaria, y posteriormente liquidarlo en la Consejería de Hacienda.

– Los garajes (hasta dos unidades como máximo), anexos y locales de negocio que formen parte del inmueble, se transmiten conjuntamente con el mismo y se les aplicará el mismo tipo de impuesto que a la vivienda.

– Después de adquirir la vivienda, el propietario es responsable de pagar el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) al Ayuntamiento (en donde se encuentre la vivienda). El mismo es de carácter anual y oscila entre el 0,4% y el 1,10% dependiendo de las características del inmueble.