En la actualidad existen muchos elementos tóxicos en nuestro entorno. La contaminación ambiental y el entorno de polución de las ciudades son el principal reto para nuestra salud. Teniendo esto en cuenta, no tiene mucho sentido agregar más toxicidad a nuestras vidas. Sin embargo, es lo que hacemos al comprar productos de limpieza altamente tóxicos. En este articulo te enseñaremos todo lo que hay que saber sobre los agentes químicos de limpieza nocivos para nuestra salud. Y también te enseñaremos buenas alternativas para limpiar tu casa sin volverla tóxica.

¿Los productos tóxicos realmente limpian?

Evidentemente, los productos tóxicos sí limpian las superficies de tu hogar. Ese no es el problema. De hecho, creemos en la eficacia de los mismos para eliminar la grasa y los microbios de nuestro hogar. El problema con estos artículos es que su uso prolongado deriva en efectos que pueden ser altamente nocivos para nuestra salud.  Los microbios son molestos porque traen enfermedades. Pero en realidad, los productos de limpieza son más eficientes ensuciando con agentes químicos más nocivos que los odiados microbios.

Después de todo, cuando limpiamos lo hacemos para hacer nuestra casa más saludable, y no lo contrario.

Todos hemos conocido de primera mano o por conocidos, sobre alguna intoxicación con productos de limpieza. En las urgencias de hospitales suele haber alguna persona intoxicada por estas causas. Y por lo general estos productos tienen advertencias como: no ingerir, mantenga fuera del alcance de los niños, etc. Pero la verdad es que no nos advierten sobre los efectos que tienen aunque tomemos las precauciones necesarias durante su uso.

Los productos tóxicos de limpieza intoxican nuestro organismo

Por suerte, para la mayoría de nosotros no existe un efecto inmediato, sino que se da con el tiempo. Pero en el caso de las personas alérgicas, el efecto es notable, inmediato y evidente. Por lo general, los trastornos que pueden provocar estos productos son a largo plazo. Pero bien sea a corto o largo plazo, podemos identificar fácilmente el perjuicio sobre nuestro organismo. Alergias, enfermedades neurotóxicas, asmas, trastornos hormonales, problemas de infertilidad; son algunos de los efectos que podremos notar.

Por otro lado, podría haber consecuencias insospechadas derivadas de crear un entorno completamente aséptico para nuestra familia. En el año de 1989 el británico especialista en epidemiología David P. Strachan formuló la Teoría de la Higiene. Esta teoría, dice que los microorganismos cotidianos podrían ayudar a evitar la creación de asmas y de afecciones alérgicas. Esta máxima parece indicar que dejar que nuestros peques se revuelquen en lodo, podría ayudarles en su sistema inmunitario.

¿Qué químicos son nocivos para nuestra familia?

Ahora te estarás preguntando: ¿cuáles son los productos tóxicos y que químicos son los que debemos evitar llevar a casa? A continuación, ponemos la lupa en 5 químicos de entre los más comunes, las consecuencias de su uso, y cuales son las posibles alternativas.

1. El hipoclorito de sodio

Es uno de los más comunes y conocidos químicos tóxicos presentes en los productos de limpieza. Está presente en los productos que conocemos como cloro, lavandina o lejía. De hecho, también la encontramos en multitud de blanqueadores y en supuestos purificadores de piscinas. Lo que lo hace extremadamente fácil para ser ingerible.

Existe también el caso en el que combinamos el cloro con otros componentes, pensando que de esta manera lograremos mejores resultados. Pues ten en cuenta que, si combinamos este químico con amoniaco, podremos crear vapores super tóxicos y nocivos para nuestra respiración.

Para opciones más saludables, mirar productos sin hipoclorito de sodio. El vinagre, el bicarbonato de sodio, bórax, son opciones muy naturales también. Y en las situaciones de piscinas, o el grifo, debemos invertir en un buen filtro.

2. El ftalatos

Este es el componente habitual en productos tóxicos con fragancias. Está presente en limpiadores multiusos, detergentes, desinfectantes, lavavajillas, papel higiénico, ambientadores, jabones de baño, etc. En la etiqueta del producto podrás ver un indicativo de aroma artificial. Y esto significa que con toda probabilidad contenga ftalatos.

Cuando mencionamos este compuesto químico, estamos hablando de elementos químicos de alta toxicidad. Pueden provocar daños a nuestro sistema endocrino y hormonales. En casos extremos, en hombres puede provocar una gran reducción en el conteo de espermatozoides, llevando a la infertilidad. Si bien lo más común es que lo absorbamos vía aérea, también por contacto cutáneo es una vía bastante frecuente.

Para evitar su uso, debemos elegir productos de limpieza ecológicos sin fragancia. Se recomienda también para ambientar los espacios utilizar plantas, que purifican el aire.

3. El percloroetileno

Este agente químico lo podemos encontrar en productos tóxicos para limpieza en seco, quitamanchas y limpiadores de alfombras y tapicería.

Por desgracia, se sabe que causa problemas neurológicos y está etiquetado como cancerígeno por diversos organismos. Y la vía de exposición es sin lugar a dudas a través de sus vapores.

Intenta encontrar opciones sin percloroetileno. Si necesitas quitar una mancha, busca productos ecológicos, o incluso podrías utilizar alguno de los legendarios «remedios de la abuela», como limón, pasta de dientes y hasta sal.

4. El triclosán

Este compuesto lo encontramos en la mayoría de los detergentes, lavavajillas y jabones de baño etiquetados como desinfectantes mata bacterias y gérmenes.

El triclosán es un químico antibacteriano agresivo que puede promover la proliferación de bacterias nocivas, pero matando las necesarias para poder vivir. Además, su biodegradación es excesivamente lenta, siendo uno de los principales contaminantes de las aguas.

De entre las opciones saludables se recomienda usar detergentes y jabones naturales y evitar los productos tóxicos con triclosán para uso en el hogar.

5. El 2-butoxietanol

Este es uno de los componentes más comunes y lo podemos encontrar en infinidad de limpiadores. Este químico es un solvente y su uso puede causar daños hepáticos, dañando nuestros glóbulos rojos. Lo podremos identificar en productos tóxicos de limpieza de la cocina, limpiacristales y desinfectantes. Es muy probable que este compuesto te cause dolor de garganta y afecciones pulmonares, atacando así primeramente las vías respiratorias. Es sabido también que contribuye a procesos de narcosis, edemas pulmonares y a daños renales.

Usa productos sin 2-butoxietanol, ecológicos y saludables. Limpia los cristales con papel de periódico y vinagre diluido. En la limpieza de la cocina usa compuestos con elementos naturales como lo es el feldespato y el bicarbonato de sodio sin lejía. Compra fórmulas con bicarbonato de sodio, vinagre y aceites esenciales.