El pasado domingo 16 de junio entró en vigor la nueva Ley de contratos de crédito inmobiliario, que cambia algunos aspectos fundamentales de las hipotecas. En principio, esta ley afecta a las hipotecas que se firmen a partir de ahora y no a las pasadas, aunque como siempre hay algunas excepciones.

En La Casa Que Nos Gusta queremos que estés al tanto de los cambios y por ello hemos elaborado este pequeño resumen de los 8 principales puntos que debes tener en cuenta:

Todos los gastos, excepto la tasación, los pagará el banco

El banco debe hacerse cargo de los gastos de gestoría, aranceles notariales para la escritura, inscripción en el registro de la propiedad y el impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD). El cliente debe pagar la tasación y su copia de la escritura.

El consumidor estará más informado y protegido

El banco debe entregar al cliente la Ficha Europea de Información Normalizada (FEIN), un documento que tiene carácter de oferta vinculante durante un mínimo de 10 días, en el que se recogen las condiciones personalizadas del contrato, para que el cliente pueda comparar otras ofertas hipotecarias. También debe recibir la Ficha de Advertencias Estandarizadas (FiAE), en la que se explican de manera genérica cuáles son las cláusulas o elementos más relevantes

Los titulares de la futura hipoteca y los avalistas deberán visitar la notaría para recibir asesoramiento y garantizar que el titular es consciente de los detalles de la hipoteca.

Dentro de poco se abrirá una nueva entidad para resolver litigios de consumo en el sector financiero, que tramitará las quejas y reclamaciones relacionadas con las hipotecas.

La comisión de apertura sigue existiendo

El banco solo podrá cobrar una comisión por servicios prestados o gastos que pueda acreditar, si han sido aceptados por el cliente. Esta comisión englobar “la totalidad de los gastos de estudio, tramitación o concesión del préstamo u otros similares”. Eso sí, el banco puede eliminar esta comisión para capar clientes.

Adiós a las cláusulas suelo

Se prohíbe específicamente la aplicación de un interés mínimo en las hipotecas variables. Aunque para evitar que una entidad llegue a pagar dinero por prestar dinero, se establece que el tipo mínimo es del 0% para todos los préstamos hipotecarios.

Amortizar la deuda es mas barato

Si queremos pagar por adelantado la deuda total o parcialmente para ahorrarnos intereses y otros gastos, tendremos que pagar una comisión.

En una hipoteca fija, esta comisión se ha reducido a un máximo del 2% si se hace en los 10 primeros años de vigencia o del 1,5% si se hace después.

En una hipoteca variable, la comisión máxima puede ser una de estas dos opciones (debe ser pactado entre banco y cliente):

  • 0,25% solo durante los primeros tres años de vida del contrato
  • 0,15% solo durante los primeros cinco años del plazo del préstamo
  • Después de los 3 o 5 años, no hay comisión.

Cámbiate al banco que quieras

Ya no estamos obligados a aceptar la contraoferta de nuestro banco cuando en el proceso de subrogación nos ofrece una oferta igual o mejor que la de la otra entidad con la que negociamos.

Menos intereses de demora y 12 impagos para el embargo

Los intereses de demora no pueden superar más de 3 puntos el interés del préstamo. Por ejemplo, si el tipo establecido en el contrato es del 1%, se aplicarían intereses de demora del 4%.

El embargo solo se puede producir tras 12 impagos o cuando la demora excede un 3% del capital concedido, en el caso de que este impago se produzca en la primera mitad de duración de la hipoteca. En la segunda mitad de la hipoteca, se deben producir 15 impagos o superar el 7% de lo prestado.

Adiós a los productos vinculados

El banco no podrá rebajar sus tipos de interés obligando al cliente a contratar un producto vinculado como seguro.

En resumen, más información, transparencia y protección para el consumidor, tanto antes como durante y después de la firma.