Hace unos años se consideraba un lujo disponer de un despacho propio en tu propio hogar. Pero hoy en día, cada vez es más frecuente trabajar desde casa y convertir un rincón de nuestro hogar en un espacio para este fin, o en el caso de los lofts para autónomos, tener esta idea en mente desde el principio. Tanto si dedicas unas horas como si realizas toda tu jornada laboral desde casa, lo importante en este espacio será la comodidad y maximizar  la productividad durante el tiempo destinado al trabajo.

Para ello deberás contar con un espacio optimizado, que reúna todas tus herramientas de trabajo, donde se eviten las distracciones y te sientas sobre todo relajado: de esta manera se logra aumenta el tiempo de concentración y se hacen fluir mejor las ideas. Déjate guiar por estas 6 ideas, consejos o reflexiones que harán de tu oficina en casa el lugar ideal para trabajar:

  1. ¿Qué espacios son adecuados para una oficina en casa?

Las oficinas en casa suelen estar ubicadas en un rincón de la casa y algunas incluso en los dormitorios, pero aunque éstos sean privados no son espacios adecuados de trabajo. Las oficinas se deben localizar en espacios donde no haya mucho tránsito de personas, lejos de los centros de entretenimiento y fuera de los dormitorios, donde existe la tentación de una siesta ante la mínima distracción. 

  1. Siempre busca la luz natural.

Se debe buscar una buena entrada de luz natural, ya que la luz solar ayuda a mantener el buen ánimo y te ayuda a ahorrar en la factura eléctrica. Aun así recuerda contar con lámparas de luz blanca en caso de días lluviosos o  trabajos nocturnos donde la buena iluminación es esencial.

  1. Estanterías: elementos una oficina en casa.

Puede que el concepto base de una oficina sea una mesa, un ordenador y una silla, pero existen otros elementos a considerar y que mejorarán sustancialmente tu oficina en casa. Ejemplo de ello son las estanterías, útiles para tener a mano tus libros de referencia, archivos, documentos, entre otros, sin salir del entorno laboral y evitando distracciones. Incluso puedes usarlos para organizar materiales de trabajo como papelería, impresora, el router y diferentes artículos de oficina. Algunas estanterías son ideales para dividir espacios, sobre todo si vives en un piso pequeño y tu oficina estará en tu habitación o cerca de la cocina.

  1. Escogiendo las mejores sillas y escritorios.  

Son los protagonistas de las oficinas, y debido a ello lo ideal es realizar una buena inversión en una silla ergonómica de calidad y un escritorio amplio. Opta por sillas que tengan buen apoyo de la zona media y baja de la espalda, y donde la altura del asiento pueda regularse. En cuanto al escritorio, elige uno modular y amplio si el espacio lo permite: es mejor que sobre algo de espacio conseguiendo ligereza visual y que tu zona de trabajo se vea limpia y despejada, y no solo sea el lugar donde se coloque tu pantalla.

  1. Organiza y mantén organizado tu espacio de trabajo

La regla de oro es “cada cosa tiene un lugar en tu oficina”, por lo que es buena idea que analices tu espacio de trabajo y evalúes si es el mejor lugar para todos los objetos que la componen. Todo lo que necesites para trabajar debe estar en tu oficina, así evitaras desconcentrarte y distraerte por salir a buscar cosas en otras habitaciones. Si son muchas cosas, un truco será organizar por tipo, tamaño y colores tus herramientas de trabajo, si no es lo tuyo opta por cajones, muebles modulares o estantes flotantes.

Antes de sentarte a trabajar asegúrate de que tu oficina esté organizada, ya que esto te brinda relajación visual que ayudara a fluir la creatividad, mantener la concentración y ser muy productivo.

  1. Decoración e inspiración van de la mano

Las oficinas en casa son templos de creatividad y concentración, por ello debes decorarlos con elementos inspiradores como un buen cuadro o fotografía como elemento central, mensajes motivacionales o incluso una exposición privada de tus logros laborales. Ponle tu estilo a tu oficina, pero recuerda lo importante de la iluminación y el espacio visual. La “psicología del color” es real, por ello siempre opta por colores pasteles y luminosos para las paredes para ayudarte mantener altos los niveles de ánimo y energía.